Lo inalcanzable, inasible que es la justicia… si justicia es darle a cada uno lo que corresponde, entonces uno puede llegar a saber qué le corresponde a cada uno? “La condena es el lugar donde se unen algo tan humano como la ley y algo tan divino como la justicia.” Victor Hugo tenía mucha razón, cuanta sabiduría en esa frase (disculpas pues no recuerdo exactamente la frase e indudablemente no puedo evocar la misma reacción de reflexión y admiración que ella evocó en mí al leerla).

Es imposible tener conocimiento pleno sobre cualquier situación, sobre el camino exacto que siguió una persona… uno solo ve un evento y, todavía, lo ve de forma difusa, sin ver todas las dimensiones o perspectivas de dicho evento. Sin ese pleno conocimiento, ¿uno puede llegar a impartir justicia? No solamente no lo creo, sino que es evidente que es imposible.

Y suponiendo que uno conoce suficiente información sobre el evento, que otras dimensiones o perspectivas son básicamente irrelevantes. Así como para conocer la estatura de alguien no es necesario llegar a tener exactitud o precisión al milímetro, cabe la posibilidad de que uno no necesite conocer todo sobre dicho evento. Esta bien, supongamos que conocemos lo suficiente. El juzgar que uno conoce lo suficiente es un ejercicio de sabiduría… ¿somos suficientemente sabios para aplicar dicho juicio? No sé si yo lo sea, pero lo que sí sé es que si alguien tiene la arrogancia de pensar que es suficientemente sabio, difícilmente lo es pues adolesce de falta de modestia.

Esto me lleva a pensar que solo alguien puede tener conocimiento pleno y sabiduría total para impartir justicia… y es claro que esa persona es Dios. Debemos recordar que podemos errar, esa posibilidad nos hace humanos, y por ende debemos reflexionar ante Dios sobre si estamos juzgando de manera correcta o no a alguien. Solo Dios sabe ello y a través de reflexión verdadera ante Él podremos intentar escucharlo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *